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De Londres a Ciudad del Cabo, de Ciudad del Cabo a El Cairo y de El Cairo a España

¿Quiénes somos? Somos Mark A. Whorlow de Inglaterra, Blanca Ramos González de España, y Grommet, nuestro Land Rover 101 Forward Control de 1977.

Nuestro sueño era visitar África y explorar el “Continente Negro”. Salimos de Inglaterra en julio de 2004 para evitar el pésimo tiempo, y hacer los últimos preparativos para Grommet en el sur de España antes de lanzarnos a Marruecos y al norte de África en octubre de 2004. El sueño se había hecho realidad.

Sin apartarnos del oeste de África, partimos hacia Ciudad del Cabo y al punto más meridional de África en Cape L’Agulhas, donde convergen los océanos Atlántico e Índico.
Nuestra aventura nos iba a llevar desde los secos y áridos desiertos del Sahara, a través de las calurosas y húmedas selvas, del denso y pegajoso barro en Gabón, Congo y África central, a través de la Angola devastada por la guerra, hasta llegar al sur de África, paralizado por el invierno, nueve meses después. Como no podíamos conducir más hacia el sur, la única opción era dar la vuelta y ¡dirigirnos al norte!

Realmente habíamos disfrutado el África occidental pero nos apetecía algo diferente, así que subimos contorneando el África oriental, dejando atrás el sur de África, la montañosa meseta de Lesotho que dejó al pobre Grommet jadeando, con una breve desviación hacia el oeste hasta las Cataratas Victoria, para después volver a las llanuras del Gran Valle del Rift repleto de fauna y flora. A continuación subimos por la fértil Ruanda y Uganda, a través de las agrietadas llanuras de lava del norte de Kenia hasta la sorpresa verde de Etiopía, y después hasta el norte del África sahariano una vez más por los polvorientos desiertos de Sudán y Egipto. Después nos despedimos de África antes de cruzar a Israel y de coger un ferry a Portugal, y acabar el viaje en el sur de España.

Nuestro viaje a través de África duró algo más de diecinueve meses, tiempo en el que hemos cubierto casi cincuenta mil kilómetros con el mismo juego de neumáticos. Hemos visitado más de veintisiete países, incluidos muchos considerados peligrosos por el Foreign Office británico, y “sólo para viajes imprescindibles” tales como Nigeria, los Congos, Angola y Sudán, sin ningún problema en absoluto.

Hemos buscado cocodrilos en el desierto sahariano de Mauritania, nos hemos quedado atónitos con el paisaje de la “circunvalación” de Camerún y con el denso bosque de las “montañas de cristal” de Gabón, nos hemos bañado con tiburones ballena en Mozambique, y nos hemos encontrado las enormes manadas que emigraban del Serengeti, y los juguetones gorilas de Ruanda.

Contratiempos tuvimos unos cuantos, por supuesto. Una ballesta rota en Camerún no nos detuvo, como tampoco nos detuvo desmontar y volver a montar el corazón V8 de Grommet en el aparcamiento de un club náutico en Angola, pero cuando tienes en cuenta que hemos ido por algunas de las peores carreteras que ofrece África en un Land Rover que tiene 29 años, tienes que esperar algún que otro problema por el camino.

África estaba repleta de sorpresas, y no era el país de hambre, pobreza y sufrimiento devastado por la guerra que la tele y la prensa nos había llevado a esperar, con bandidos armados detrás de cada árbol y arbusto. En cambio, ha sido un continente increíblemente diverso lleno de maravillosas aventuras y gente asombrosamente hospitalaria.

Si esto ha despertado vuestro interés en la aventura, podéis leer más en las siguientes páginas, y ¡ojala os animéis a intentarlo!
¿Y el futuro?, esperamos montar un negocio aquí en España de venta de accesorios para 4x4s, además de organizar y llevar excursiones por España y el norte de África, y en mis ratos libres, me gustaría escribir un libro sobre nuestras experiencias, y después puede que dejemos que Grommet nos lleve a Asia, a las Américas, o a Australia, ¡quién sabe…!